Puerta 23🚪
Para empezar a hablar de la envidia como estimulo creativo quiero contarte una historia.
Hace algunos años antes de renunciar a mi trabajo sentía mucha envidia por -alguien-.
Para entonces, trabajaba en una agencia de e commerce. En mi trabajo yo era -la creativa-, creaba estrategias de comunicación para marcas. y tenía que moverme con ideas muy rápido.
En pro de lograrlo y (sin entender todavía muy bien de qué se trataba la creatividad) intentaba iluminarme el coco en cuanta plataforma existe, buscando desesperadamente ideas, imágenes y referentes ¡algo que me conectara, que me prendieran el bombillo!
Entonces, tomaba mi celular entre las manos y en medio del infinito mar de contenido ¡ZAZ!, ahí estaba ella.
Ahí estaba ese -alguien-, sin temor alguno frente a su cámara. Ahí estaba; mostrándole al mundo cómo se movía a pasos agigantados.
Yo mientras tanto, desde mi escritorio de oficina, observaba y no necesitaba más de 2 segundos de sus videos para desmoronarme.
Al primer segundo se me aceleraba la respiración y al segundo…aparecían las lágrimas ¡ Qué angustía, qué frustración, qué desespero!
Disimulada y desesperadamente caminaba hacia el baño en busca de un puerto seguro donde romper en llanto y dejarme atropellar por un torbellino de emociones.
Volvía al escritorio. Miraba de reojo el celular, algo de mi quería dejar de ver pero al mismo tiempo algo de mi sentía la curiosidad absoluta de seguirle los pasos.
Una de esas tardes con el aire gastado de las 5:50 pm en una oficina y en medio de mi -scroll- ví el lanzamiento de su podcast. ¡Ay, Exploté!
-No hubo palabras. Me quedé sin aliento. Me rompí a llorar. -
Empaqué mis cosas y salí corriendo. Llegué a mi casa, bajé el Blackout, me puse la pijama, destendí la cama y me gasté todas las lágrimas posibles que habitan en unos ojos. Quería bajarme del mundo. No entendía muy bien qué era lo que sentía, no sabía por qué verla me dolía tanto.
Ese día, en medio de ese llanto alguien que me amaba mucho me dijo: "Ya sé que tienes: viste que ___________ lanzó su podcast.
Mi amor, tranquila, solo tienes envidia y eso se quita el día que te creas tu talento, empieces a crear y te muevas hacia tus sueños ¡No sabes todo el poder que tienes. Cuando empieces a crear ni siquiera te vas a acordar que ella existe!"
En ese momento y gracias a ese ser humano ¡Lo entendí todo! Observar los pasos que ella daba me ponía un reflector hacia mi, me hacía ver los sueños que había guardado en el cajón, lo infiel que estaba siéndole a mi yo interior.
Verla me hacía sentirme chiquitica, incapaz, perdida y sobretodo COBARDE. MUY COBARDE.
Ese día, supe que la envidia era mi linterna, que sentir esa envidia era mi llamado, el grito de auxilio de mis sueños para que me animara a ir hacia la VALENTÍA.
Ese alguien marcó mi vida: me enseñó que el mejor antídoto para la envidia es seguir el corazón, seguir las instrucciones a las que te invitan los sueños, arriesgarte a dar el paso que requiere el salto.
¡GRACIAS A -LA ENVIDIA- HOY ESTOY AQUÍ ESCRIBIENDO ESTE MENSAJE PARA TI!
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